martes, 24 de abril de 2012

Catálogo de lluvias. Nº 15. Lluvia deprimente de domingo por la tarde

La lluvia deprimente de domingo por la tarde es una lluvia fina y tupida que parece no acabar nunca. La capa de nubes es uniforme y gris, como una niebla espesa que estuviese demasiado alta. El horizonte no se ve, difuminado por la espesa lluvia y una bruma triste.

Las calles están mojadas y vacías y el sol es un recuerdo lejano, como de un tiempo que ya no ha de volver. Cuando miras por la ventana sientes el corazón oprimido, sabiendo que estás perdiendo algo que nunca vas a recuperar. Todo parece vacío y banal. No consigues concentrarte en nada más que en el deseo de dormir y de que, al despertar, haya dejado de llover.

La lluvia deprimente de domingo por la tarde tiene un sabor amargo, y un color turbio. Se lleva consigo la alegría y la esperanza. En lugar de limpiar el aire lo inunda de una tristeza lenta, que se esmera en afear las fachadas de las casas, de embarrar los jardines y de empapar el alma desnuda y desamparada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario